En el fondo del aire me sobrevive una voz
acurrucada y claustrofóbica
en la punta de mi lengua
tararea
el grito de la sangre
de mi verbo degenerado
Sin tiempo duerme
en la cesta de todos mis niñitos carniceros
quieren que la hagan cuerpo
que la hagan poesía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario