sábado, 20 de diciembre de 2014

V

Dos soles me persiguen y el insomnio de la noche.
Me confunde tu lengua de letras muertas
aunque sé sobre que hablan los cadáveres.
En la fricción de tu susurro se esconde la angustia de mi nombre;
el terror de todos los hombres.

Me relato de espanto de niño y de viuda negra. 

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